1. Mapea tu proceso real
Antes de automatizar, necesitas entender lo que realmente ocurre en tu flujo comercial. Dibuja paso a paso el recorrido que hace la información y dónde se toman decisiones humanas.
2. Define un único trigger
Una automatización empieza cuando sucede un evento claro: un formulario enviado, una venta cerrada o un cliente nuevo. Evita usar varios disparadores para el mismo proceso.
3. Crea rutas lógicas simples
La mayoría de los flows se rompen por exceso de condiciones. Si puedes explicarlo en una frase, probablemente es lo suficientemente simple para escalar.
4. Controla cada etapa
Las automatizaciones no deben sustituir decisiones críticas. Asegúrate de tener puntos de validación manual cuando los datos puedan ser ambiguos.
Conclusión
Un buen flow acelera, ordena y elimina incertidumbre. Diseña primero el proceso, luego automatiza. No al revés.